«Tengo la duda de si aplicar lo aprendido en el primer video o esperar a tener más personas en la lista.»
Eso me lo dijo un alumno de la Mentoría. No pondré su nombre porque podrías ser tú. O yo; hace 10 años.
Generando ideas geniales sin parar pero guardándomelas para un mejor momento.
Para cuando tenga más suscriptores, o más seguidores, para cuando facture más, para cuando acabe la web, o para la siguiente versión, cuando mejore el mensaje, saque un nuevo producto o sea el cumpleaños de mi hámster.
Para.
Jamás esperes a poner en práctica una idea ni a que llegue cierto momento para hacer algo.
Cada buena idea, cada acción, te acerca a tu objetivo. Al día en que duplicas tus ingresos, haces la venta de tu vida o ganas el reconocimiento que mereces.
Y entonces… entonces, cuando quemas esa idea, ¿sabes qué pasa?
Que llega otra. Mejor. Y avanzas más rápido hasta el siguiente objetivo y entonces… otra mejor y otra y otra.
Porque la creatividad es el único recurso que cuanto más se usa más se tiene.
Fijate en la Mentoría, por ejemplo. Hay gente que lleva un año apuntada y otros que llevan un año pensando si apuntarse. O preparándose. O diciendo que primero tienen que hacer tal o cual cosa.
¿Quién crees que ha avanzado más durante el último año? ¿Quién crees gana más?
Deja de guardar tus putas ideas en secreto y tus deseos para otra vida.
Nada más entrar en la Mentoría recibes dos cursos de regalo.
El primero es un audio titulado «27 preguntas que todo vendedor debería saber», y en él explico cómo vender sin parecer desesperado y 26 claves más de la venta. Dura 2 horas, 18 minutos y 44 segundos.
El segundo curso es un vídeo 2 horas, 19 minutos y 34 segundos y su contenido es secreto.
Por lo que más quieras, si entras, ponlos en práctica desde ya.
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