Cuántos años tengo y qué edad tenía cuando gané mi primer

Que ayuda a saber si todavía estás a tiempo, si vas bien, si llegas tarde.

Eso me dijeron un montón de personas el otro día cuando dije que consultar la edad de alguien es de loser.

Y si es en mi edad, de gran loser.

Si te vas a fijar en alguien no te fijes en mí, idiota.

Un cobarde que buscaba hacer dinero desde la comodidad y que no estaba dispuesto a tener jefe, ni muchos empleados, ni clientes narcisistas.

Que no negocia y no ejerció ni un año de aquello que estudió.

Que lo más largo que ha aguantado en un trabajo por cuenta ajena son 4 meses.

Que ha perdido cientos de miles de euros con experimentos que cualquier persona con un poco de sensibilidad hubiera sabido que no iban a funcionar.

Que ha quemado a no pocos vendedores por no saberlos gestionar.

Sé valiente, sé un auténtico guerrero y fíjate en los hermanos Collison, que con 17 años crearon Stripe, una empresa que ahora está valorada 95.000 millones de dólares.

Eso después de haber creado alguna que otra empresa millonaria antes.

Si lo que querías era justificar que vas tarde o encontrar motivos para la depresión apunta alto al menos, no seas blandito.

Puesto a hacer algo que es una receta infalible para la frustración, hazlo bien.

Cómparate con Bill Gates, billonario antes de los 30.

O Steve Jobs, fracasado con una indemnización de 150 millones y participaciones por valor de varios miles.

Con Elon Musk, que cuando le preguntaron cómo gestionaba sus empresas dijo que no era difícil porque la mayoría son pequeñas, que no tienen más de 1000 o 1500 empleados.

Haberme dicho: «Oye, que quiero deprimirme.»

«Que quiero encontrar motivos para convencerme de que nunca lo consiguiré y que incluso si lo consigo será tarde y ya no merecerá la pena.»

Te hubiera contado estos casos mucho antes.

Te contaré otro caso, no obstante.

El del Colonel Sanders, que a los 65, con un coche destrozado y 100 dólares en la cuenta, se puso a patearse la calle entrando en cada restaurante que encontraba para venderles la receta de pollo de su madre.

Más de 1000 puertas hasta su primera venta. Un céntimo por plato servido con esa receta.

Kentucky Fried Chicken.

Tus capacidades y tus circunstancias son únicas.

No digo que te conformes, eso no lo haga nunca. Digo que dejes de hacer el gilipollas y te ocupes de lo que es tuyo y dejes que los demás hagan lo que buenamente puedan.

Y que si quieres triunfar aprende a construir una fábrica de leads, suscriptores, clientes, prospectos o como los quieras llamar, pero que aprendas un método que te permita meter uno y sacar dos, que el día que tengas ese método, lo tienes todo.

Te contaré el que encontré yo.