El tipo de persona en la que te conviertes cuando no sabes vender.

Te transformas en un monstruo, pero no en el buen sentido.

Si has trabajado en/con una multinacional sabes que The Office no es una comedia, sino un documental.

Mi amiga S lo sabe bien. Ayer tuvo que asistir a una formación en la que a ella y a sus compañeros les preguntaron qué superpoder les gustaría tener.

Te aviso cuando llegue el chiste, porque este no es.

Aprender a priorizar, hablar en público y creer más en uno mismo fueron algunas de las respuestas.

Ahora sí, ya.

Imagino a los creativos de Marvel pasando la noche en vela para crear a Manuel Gutiérrez, un tipo normal que a las 6:35, después de engullir una magdalena mojada en café recalentado y enfundarse un traje de algodón gris con mocasines marrón claro y calcetines de topos de colores se convierte en Tristezno, un soldado corporativo que lucha contra su libertad creando tablas dinámicas y power points.

Antes me preguntaba si para ser soldado corporativo tienes que nacer sin ganas de vivir o es algo que se consigue con el tiempo.

Ahora sé que es lo que pasa cuando no sabes cazar, que el miedo a morir de hambre parasita tu cerebro. Y estás dispuesto a lo que sea con tal de comer.

Incluso decir que deseas aprender a priorizar.

Y así pasas las semanas esperando al finde, los meses esperando a agosto y la vida esperando a la jubilación.

Tengo un newsletter en el que enseño a cazar más y mejor. Mejorar tu vida y la de los que te rodean. Porque nadie sueña con estar con alguien que quiere aprender a priorizar. Te apuntas abajo.