Algunas empresas me tiran su sucio dinero a la cara para que forme a sus vendedores. Hace un par de años conocí a uno que me acojonó.
El tío era alto, guapetón y estaba cuadrado. Vozarrón y pelazo. ¿Qué podía enseñarle yo a semejante triunfador?
Resulta que todo.
El tío decía llevar 20 años en ventas pero no daba pie con bola.
No es que no vendiera, es que desvendía. En cuanto se encontraba con el menor obstáculo titubeaba y le recomendaba al cliente que hiciera otra cosa. No se atrevía a hablar de dinero y todo le parecía un problema.
Hubiera vendido más quedándose callado.
En la misma época conocía a Óscar. Misma edad, similar trayectoria. Y un maldito tiburón.
Lo cerraba todo por teléfono, en una llamada. A menudo la secretaria que le atendía le confundía con un jefazo. Semejante seguridad en sí mismo se transmitía, así que no tenía ningún obstáculo en llegar al director general de cualquier multinacional en menos de 30 segundos.
Trabajé con Óscar durante meses, siempre por videoconferencia. Bueno, por conferencia, porque nunca conectaba su cámara.
Nuestras conversaciones eran cortas porque no tenía mucho aportarle.
Tras unos meses trabajando juntos visite a mi cliente en su oficina. Lo primero que le pedí es que me presentara a su vendedor estrella.
Como el héroe de una novela, en mi imaginación tenía claro cómo era Óscar. Un Brad Pitt con la mirada de sabiduría de Steve Jobs.
Vaya bofetada de realidad.
Óscar media metro y medio, tenía sobrepeso y le faltaban algunos dientes.
No te estoy mintiendo. Su nombre es ficticio pero la historia es real.
Si esto no te convence de que lo más importante para que gustes es que te lo creas y te sientas bien contigo mismo, nada lo hará.
Hablé de eso, y mucho más, con Rebeca Pérez Cañas.
En Ventas y Birras.
PD: Lo puedes ver aquí:
PD 2: En el newsletter envío artículos que NO publico por aquí.
Los más secretos.
Los más cachondos.
Los que te harán ganar mucha pasta.
Que se te vuelve agua la boca, te estoy diciendo.
Y te apuntas abajo:
PD 3: y para después… me entrevistan en Datatatá, el podcast canaya: