Cosas fachas*

*Aclaración para mis amigos americanos: facha, facho, fascista. Todo lo mismo.

Ganar dinero es facha.

Aspirar a un mejor trabajo, facha.

Pensar que es posible cumplir tu sueño.

Y tener sueños.

Disfrutar de tu trabajo también es facha. Y no resignarte a vivir en la mierda.

Trabajar duro. Madrugar. Arriesgar. Facha, facha y más facha.

No odiar a tu jefe, fachísimo.

Aspirar a más es de lo más facha que hay.

No criticar la situación laboral de tu país, muy facha, y más facha aún buscar oportunidades fuera.

Estudiar para ganar dinero es facha. Y de tonto.

Ahorrar e invertir, mucho facha.

Triunfar es facha y si cuando te llaman facha por triunfar te vas con tu facherío a otro país, doble facha.

Criticar los impuestos es facha y el que paga más impuestos que nadie lo es más.

El paro es culpa de los fachas pero los más fachas son los que ofrecen empleo. Es el fachismo de Schrödinger.

Ser libre es una pasada de facha.

La ciencia es facha, la economía es facha, los jueces son fachas, la historia es facha, los números son fachas.

Y lo ginecólogos que no atendien a maromos con pelotas.

La economía es facha, salvo la inflación, porque fachas son los empresarios egoístas por subir precios.

En la Mentoría enseño algo muy facha.

Cómo evitar las peticiones de esos podemitas duchados infiltrados en departamentos de compras y legales que intentan imponer sus condiciones a tu producto o servicio.

Departamentos de compras, de finanzas, legales, recursos humanos y alguno disfrazado de empresario. Me refiero a esos que te dicen «esto me lo cambias» y «esto me lo añades», los del pago a 90 días, los que te envías su contrato, los amantes de la reuniones, los de la llamada diaria y el informe semanal.

Se acabó.

Tu producto, tus normas.

Toda la información ahí: