Consejo altamente efectivo que será altamente criticado

Si tienes hijos, cuando te pidan algo, no les digas que no puedes permitírtelo.

Tampoco que no tienes dinero o nada que indique que eres pobre como una rata.

Pobre mental, quiero decir.

Creerán que el dinero es escaso, limitado, que se reparte y te toca o no te toca.

Y pasarán el resto de su vida asumiendo una posición en una jerarquía económica que te prohibe el acceso a ciertos lugares.

Otra alternativa es comprarlo y demostrarles abundancia.

A veces funcionará, otras producirá adultos sin responsabilidad financiera.

De esos que encuentran placer en vacaciones financiadas o en cosas más extrañas, como ir restaurantes de los que salen en las revistas.

Mejor diles que eso que quieren es algo para lo que hay que trabajar. Que es un objetivo.

Diles que vais a trazar un plan para llegar ahí y involúcrales en esa planificación y su ejecución.

Esto provocará algo muy loco. Algo por lo que seré insultado.

Esto provocará que entiendan la vida como una competición.

Una competición contra ti mismo, en la que el dinero, el éxito y la libertad depende, en gran medida, de planear una estrategia correcta y tener la capacidad de trabajo para recorrerla.

Y ya que estás con ello…

Explícales también que es más fácil que nunca crear una fábrica de personas que demanden tus servicios.

Que la publicidad en redes sociales es absurdamente barata si se hace al contrario de cómo recomiendan todos los manuales.

Diles que eso es ideal para empresarios, directores de marketing, emprendedores y freelances, pero no solo eso…

También para vendedores.

Porque la forma de crear anuncios se puede usar también para prospectar de la manera más disruptiva y diferenciadora que has visto en tu vida y que absolutamente NADIE más está usando.

Esto no es para todo el mundo. Apúntate y asegúrate de que sí es para ti.