Cómo iniciar una conversación con un decisor

Hoy me ha venido a la cabeza un hater muy curioso.

Fue hace años, cuando empecé a enviar email diario.

Le recuerdo porque el tipo se esforzaba mogollón. Me dedicaba un post al día y casi cada email de la newsletter con la que llevaba años intentando hacerse una marca personal en el mundo del copywriting.

Un currante de los que ya no hay.

Salvo para salir a vender. Ahí ya se lo pensaba más.

Un día dejé de oír de él. Se desvaneció.

Hoy he querido buscarle, tenía curiosidad por saber si ha cumplido su sueño de pescar sin mojarse el culo. Pero no he podido. No recuerdo cómo se llama.

He hecho un par de intentos, no he tenido éxito y he abandonado.

Atiende.

Hasta para odiar tienes que perseverar.

Si yo me he olvidado de un tipo que estaba al borde de ser demandado por acoso, como no te va a olvidar tu puto cliente al que lo más agresivo que le has hecho es enviarle un ramo de rosas con un bote de vaselina.

Si eres más de poner el culo que de moverlo, esto no te va a servir para nada y lo peor, no te va a gustar:

Si eres más de moverlo, apúntate aquí: