10.000 likes que me cambiaron la vida

Escucha lo que te digo, y tus posts se verán así.

Hace un año el ayuntamiento de Madrid me contrató para dar una charla de ventas.

Llevaba una década haciendo cosas parecidas. Para mí era una forma de publicidad, pero Paulina, mi socia y mujer, opinaba que si siempre me estaban llamando para hablar, eso podía convertirse en algo más.

Yo lo veía un poco rídiculo. Ella, que teníamos que grabar la charla y publicarla.

Pedimos presupuesto. El coste de grabar la charla era mayor a lo que me pagarían. No tenía sentido.

«Mira, tampoco es que nos fuéramos a hacer ricos, pruébalo y salimos de dudas.» Paulina, de nuevo.

Cada martes, durante varias semanas, publiqué un trocito de charla. La cosa fue raonzablemente bien. En cada vídeo había unos cuantos comentarios positivos.

Hasta que llegó el vídeo número 9.

Lo publiqué por la tarde y no volvía a mirar LinkedIn hasta la noche. Entonces tenía casi 100 «Me gusta». Al cabo de dos semanas acumulaba más de 1000.

«Cómo escribir emails imposibles de ignorar» se titula el vídeo, por si quieres buscarlo.

Sé que existen publicaciones con decenas de miles de likes, pero te puedo asegurar que pocos le han sacado el partido económico que le he sacado yo a mis 1000 y pico likes.

Y todo por un golpe de suerte.

Y eso es la putada. Porque replicarlo no depende de mí.

Hasta ahora.

Hace un año invité a Ventas y Birras a Óscar Feitó, y me dijo que un tal Juanma Varo le había contado una técnica con la que consiguió 10 000 likes, pero que si quería conocerla tendría que preguntarle a él.

Poco después estuvimos grabando un programa de Ventas y Birras.

Y me contó la técnica.

Y no me extraña que funcione. Puedes verlo aquí abajo:


Pruébalo y dime si te funciona, a mí me funcionó.

¿Quieres más tips y cosas que funcionan? No te lo cuento por aquí, ni de coña.

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