Ceno con un par de millonarios y me convencen de subir los precios

La gente tiene ideas muy extraña acerca de lo que suponen un millón de euros.

Que te cambia la vida, que te permite jubilarte o que cuando llegas a ella te compras un Ferrari.

La más divertida es que una vez lo acumulas, desapareces. Que ya no caminas por la calle ni te juntas con gente. Lo has oído, quizás lo has dicho:

  • Un millonario no haría esto…
  • Un millonario no compraría aquello…
  • Un millonario no vendría aquí o iría allá…

Bueno, pues ayer estuve cenando con dos buenos amigos en Madrid. Amigos imaginarios, de esos que no existen. Amigos millonarios.

Estoy seguro de que si grabara esas conversaciones mucha gente me pagaría por ellas. Es más, se me ocurren pocas inversiones más rentables que escuchar una de esas conversaciones.

Se lo contaba a un amigo cercano que vive en la misma ciudad donde sucedió esa cena y me decía que la próxima vez que ocurriera que le avisara. Que se sentaría en una trona de bebé y no abriría la boca, solo escucharía.

Le dije que en una hora tenía una comida con alguien así, al lado de su casa además. Que bajara y estaba invitado.

Me dijo que no podía, que había decidido irse al pueblo y quería salir justo a esa hora.

Bien.

Deja que eso cale.

Y repítete:

Es imposible…

Es. Imposible.

Imposible.

Imposible, te digo.

No triunfar en esta vida.

Es.

Imposible.

No.

Triunfar.

En.

Esta.

Vida.

Es imposible no triunfar en esta vida.

Bien, bien.

Delante de ti tienes 100 puertas.

En una está el premio que buscas.

Pero solo descubrirás cuál es la puerta correcta si abres todas.

Cada día envío un email con un truco para vender más y venderte mejor.

Día que estás fuera, email que te pierdes para siempre.

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