Así hago para ganar a empresas más grandes

Me encanta llegar 5 minutos antes.

Y si viene una visita, atenderla al momento.

Cuando no quiero algo lo digo sin rodeos. Cuando lo quiero, confirmo en el momento.

Tampoco paso meses pidiendo propuestas con las que lo que realmente pretendo es formarme.

Y pago conforme llega la factura.

Me pone recordar un email de hace tres meses.

No derivo a otro aquello con lo que no me atrevo a enfrentarme.

Y si me equivoco lo reconozco tan rápido como es posible.

Jamás me verás usar la última tecnología de moda ni palabras que no significan nada.

En definitiva, disfruto vapuleando a multinacionales a base de profesionalidad.

Ya me jodería. Competir contra mí.

Ser grande y competir contra mí. Ser grande, tener todos los recursos y aún así perder.

Poder ganar en todo y perder en lo más importante.

Formalidad, palabra, puntualidad.

Claridad, sencillez, velocidad.

Llegar segundo por no tener ni una décima parte de ambición y competitividad.

Por poder ganar en todo salvo en profesionalidad.

Tan potente es la profesionalidad, tan lucrativa y tiene semejantes repercusiones… que me la llevo a cada aspecto de mi vida.

A-cada-uno.

También a las ventas.

Y hay 4 cosas, 4 cosas en concreto, 4 cosas que digo o hago durante el proceso de venta, que cuando allguien se cruza conmigo ya no quiere ir a ningún otro sitio.

4 técnicas de ventas que multiplican la profesionalidad.

CUATRO, como los trotamúsicos, apúntate aquí: