Ve a tu entorno. Pero hazlo, esto es un ejercicio real.
Pregunta a tu madre, a tu abuela, a tu tía, al del departamento de recursos humanos y al de marketing. Pregúntale a un proveedor y a un cliente. Pregunta a tus amigos, a los de la infancia y a alguno reciente. Qué coño, pregunta a un competidor.
Diles que te den una idea para vender más.
Te adelanto algunas respuestas:
- Baja el precio
- Lanza una oferta
- Ofrece financiación
- Dales más
- Diles que van a ganar más
- Diles que van a ahorrar mucho
- Ofréceles una prueba gratuita
- Ofrece garantía
- Proponles algo único
Ya me cuentas si te dicen algo más pero vamos, esa va a ser la tónica.
No hace falta que te diga que esas ideas son terribles, mejor pregúntales cuánto ganaron el último mes y dedúcelo por ti mismo.
Bien, ese es tu entorno, las personas a que tienes a mano.
Personas cuya hipótesis de cómo conseguir el éxito consiste en arrodillarse y trabajar gratis.
Convencidos de estar a una felación de distancia de la independencia financiera.
Tu entorno, amigo.
En fin, no sé, tú verás lo que haces con eso.
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