Alumno me increpa durante una charla

Recientemente di una charla a emprendedores y dije aquello de…

  • Si quieres ganar dinero no hagas lo que te apasiones, sino lo que apasione a tus clientes.

Y lo de…

  • Vende al cliente lo que pida, dale lo que necesite.

Y resumí todo eso en:

  • Vende lo que la gente quiera comprar.

Al acabar un tipo me increpó:

«Que sí, que sí, que suena muy bien, pero yo estuve apuntado a tu newsletter y me di de baja.»

Está fue la conversación que le siguió:

«¿Y?»

«¿Cómo?»

«¿Qué cómo, el hecho de que te dieras de baja, es relevante?»

«¿A qué te refieres?»

«¿Qué por qué importa lo que tú hagas?»

«¿Cómo?»

«Coño, que no trates a los demás como te gustaría que te tratasen a ti, sino como les gusta que les traten a ellos.»

«¿Qué quieres decir?»

«Que ofrezcas lo que la gente quiere comprar, no lo que tú comprarías.»

«Ya te he oído, pero no entiendo… ¿quieres decir qué escriba todos los días?»

«Quiero decir que ofrezcas lo que la gente quiere comprar.»

«¿Qué escriba todos los días dices? Yo me di de baja de tu newsletter.»

Te diré algo. No se lo dije a él porque no quería destrozarle, pero te lo diré a ti. Se trata de algo que también me has oído antes:

  • La gente prefiere tener razón a tener dinero, es más, hay gente que lo único que quiere tener es toda la razón y nada de dinero y pondrán sus cinco sentidos en conseguirlo.

Y quien no es así lo tiene tan fácil que Yolanda Díaz considerará que es injusto y debería prohibirse.

En la Mentoría doy una plantilla de email. Se trata del email con el que más he vendido este año.

La plantilla no es particularmente divertida, ni creativa, ni ingeniosa. Seguramente ni siquiera te guste.

Y por eso muchos innovarán.

Cambiarán detalles, como el orden de los párrafos. O borrarán partes que no valen para su caso.

Pronto me escribirán para decirme que la técnica no funciona y que se dan de baja del newsletter.

A los que tener razón les trae sin cuidado la copiarán, la pegarán, cambiarán un par de datos por los suyos y me escribirán algo como lo que recientemente me contó Javier:

«Mi hijo de 15 años está empezando a escuchar tus audios. El otro día me viene y me dice que lo está aplicando y en las clases particulares de inglés se ha ligado a una dos años mayor que él.»

Más información si te apuntas aquí: