Algo que da vergüenza ajena y que hacen el 99% de los adultos

«No importa cuanto dinero tengas, no puedes escapar de la pobreza.»

Bum.

Te lo dice Mike Tyson.

Bum catapum.

Y te callas. Porque es así. Ya sabes, la mentalidad de pobre.

Cuando no tienes dinero te agarra por el tobillo y te impide subir a flote. Te dice cosas como…

  • Un rico nunca vendría por aquí / nunca visitaría tu web / no va por los mismos sitios que tú
  • Con un millón te podrías retirar…
  • Pero es imposible ganar un millón…
  • Salvo si tienes suerte / padres / contactos / enchufe…
  • Pero los ricos son gilipollas
  • Además lo importante es la salud
  • Y el dinero no da la felicidad

Consignas para mantener contentos a los esclavos.

Y si consigues darte cuenta de la sarta de gilipolleces que son esas frases, subes hasta la superficie, respiras.

Pero tienes que tener cuidado, la mentalidad de pobre es incansable.

Se arrastra por la orilla como una babosa del tamaño de un perro salchica. Y como no la vigiles, como no mantengas a raya la mentalidad de pobre, no tarda en enroscarse a tu tobillo y arrastrarte de nuevo a las profundidades.

Tyson lo sabe.

Multimillonario, arruinado, multimillonario.

Es por la mentalidad de pobre que el 99,999999999999 % de adultos se presentan que da vergüenza ajena.

Porque te hace decir estupideces acerca de ti, de lo que haces y de lo que quieres.

Cosas que te parecen de lo más normal pero que te hacen perder la mitad de las ventas tres segundos después de estrechar la mano.

O cuando el cliente lee tu perfil de twitter. O tu LinkedIn. O la sección «Quiénes somos» de tu web. O tu currículum. O hablas de ti en una presentación.

Y podría seguir y seguir, porque es algo que llevo años observando y me produce mucho rechazo. Rechazo y pena.

Elimina la mentalidad de pobre apuntándote aquí: