Algo mucho más importante que el dinero que nadie dice nunca

Tristan Tate, conocido influencer, cuenta que su padre siempre andaba justo de pasta, pero que si a final de mes le quedaban cien dólares o lo que fuera, llevaba a la familia cenar. Y que si tras pagar la cena todavía le sobraban 20 dólares, los dejaba como propina.

Tristan le preguntó por aquello: «No te entiendo. Andas siempre jodido de pasta y los cuatro duros que te quedan los dejas como propina.»

«Mira hijo», le respondió, «Puedo soportar no tener dinero, lo que no puedo soportar es no tener clase.»

Creo que no hace falta decir que Tristan Tate hoy es billonario. Que daría igual, porque lo importante es tener clase, pero lo es.

Mira macho, puedes ser pobre. Todos hemos estado ahí. Lo que no puedes es ser cutre. Eso sí que no tiene perdón. Ser un amargado, un rata, un gorrón, un envidioso, un débil, un pusilánime, un charlatán, un criticón, un borrego, un tragaderas, un codicioso, un socialista.

Afortunadamente el universo es sabio y esa gente en el pecado lleva la penitencia.

Te quiero, yonki de las ventas.

El lunes habrá novedades. Atento. Ahora échale un ojo a eso:

El mejor negocio del mundo, destripado.

PD: si eres un cutre ni lo intentes, no te funcionará. Nada te funcionará.

PD2: Apúntate al newsletter y recibe cada día un consejo de ventas: