A-CO-JO-NAN-TE

Ese asunto no es mío, me lo envió una alumna hace un par de días. Diremos que se llama Sofía.

La conversación fue tal que así…

Luis, sabes que la mentoría parece una pasada.

Estoy intentando que mi empresa me la pague.

Inspírame con algo rompedor por favor. Una frase, una idea. A ver qué se te ocurre. Mi empresa es una empresa de tecnología y soy comercial. Haz tu magia.

Te complicas la vida.

Dile lo que todo jefe quiere oír, que te gusta el dinero, para ti y para los que te rodean, y está es la mejor forma que se te ocurre para conseguir más.

He tenido muchos empleados. Nada me pone más cachondo que me digan que quieren formarse en algo. Siempre se lo pago todo.

Respuiesta de Sofía:

Adjunto pantallazo de hace unos segundos…

El pantallazo era de un chat con la siguiente conversación:

Sofía:

I like money, for me and for those around me, and this is the best way I can think of to get more of ti.

One way or another my training goes back to the company.

Jefe:

Sure. It’s ok.

Es la rentabilidad de la sencillez.

Qué paradoja.

Lo difícil que es hacerlo sencillez.

Y fíjate en tu maldito tu cerebro, por ejemplo.

Lo que te está diciendo, cómo complica las cosas innecesariamente.

Si eres jefe no, si eres jefe estarás diciendo, «Pues coño, claro, obvio, mi problema es que no se quieren formar.»

Pero si no eres jefe, si trabajas para alguien, tu cerebro está diciendo…

  • Mi jefe no haría eso
  • En mi sector eso no pasa
  • Es una empresa extranjera, allí sí, claro (por eso he traducido la conversación, para que te dijeras esto)
  • Mi jefe va a pensar que no sé lo suficiente y entonces se va a preguntar que para qué me paga

Ayer le dije a Sofía que hoy contaría esta historia, entonces me dijo otra cosa más:

Hay algo importante que no te he contado, por si lo quieres resaltar, y es que cuando le pedí apoyo a mi jefe para estudiar otra cosa, me dijo exactamente lo que tú dijiste: que siempre estaba a favor de apoyar ese tipo de cosas.

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