Radiografía de la sociedad

¿Te has dado cuenta de lo peculiares que son las costumbres de la mayoría?

Se ponen de pie nada más aterrizar el avión, por ponerte un ejemplo. O pitan si no les gusta cómo conduce alguien.

Piden la carne muy hecha o si les llega un plato diferente al que ordenaron se molestan y piden que se lo cambien.

Están muy perdidos.

Demuestran una enorme dedicación por cosas que no tienen la menor importancia y nula por las cosas realmente fundamentales.

Estos comportamientos siempre siempre me han fascinado hasta que hoy un amigo me ha explicado por qué suceden.

Gente insatisfecha con su vida. Gente con parejas que no les admiran, hijos que no les respetan y trabajos con reuniones con bollería.

Y eso les estresa, lógicamente, eso estresaría a cualquiera. Y el estrés te lleva a tomar terribles decisiones.

Decisiones que te meten en un círculo de autodestrucción.

Jugar al pádel, por ejemplo. O pedir postre. O conducir un diésel.

Y sin tú saber cómo, un día te ves participando en grupos de whatsapp, sacándote tarjetas de socio de supermercados para acumular puntos y comprando danacol.

Imagina. Estar en un pozo y seguir cavando.

Viajes a Roma de fin de semana, un xiaomi y unas new balance con tejanos y camiseta para el vermouth del sábado.

La versión de bazar chino de tus sueños.

Si alguna vez te ves en esa situación dímelo para recordarte que vales más que eso.

La mayoría de la gente se queda congelada o se limita a copiar a gente y empresas que están en otros momentos y claro, nada les funciona, tienen la sensación de que la culpa es suya, que carecen del talento o la suerte y abandonan.

Con lo que explicaro en el newsletter entenderás perfectamente por qué a veces las cosas no fluyen y cómo hacer que fluyan.

Si quieres crecer, te interesa.

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