Ayer recibí la oportunidad de mi vida

Ayer recibí esto:

Hola Luis,

Sé que estás muy ocupado y recibes muchos correos, así que mantendré esto en 60 segundos.

Soy XXX, fundador de XXX, una XXX.

No quiero venderte nada: de hecho, queremos pagarte por recomendar nuestro servicio a tu audiencia.

[…]

Esto sería un acuerdo ganar-ganar. Tú tienes el tráfico, nosotros el producto. En la primera semana tu podrías generar aproximadamente $4,975usd en ingresos pasivos

[…]

Entiendo si no puedes responder ahora; incluso un breve mensaje tuyo (una o dos líneas) me alegraría el día.

Gracias por tu tiempo!

XXX

Algunas cosas que me ha enseñado la experiencia, por si te sirven:

  • Existe algo mejor que decir que vas a ir al grano, ir al grano.
  • Los ingresos, o son ingresos o son pasivos.
  • Tanto si vendes como si cobras por recomendar algo eres responsable de su calidad. No cobres por recomendar lo que no has probado.

Pero todo esto es anecdótico en comparación con que cuando prometas algo no pienses ni por un segundo en lo que te gustaría a ti y entérate de lo que le ocupa el cerebro al que tiene enfrente.

Porque precisamente por eso, porque prácticamente nadie es capaz de salir de su cabeza para entrar en la del fulano que tiene delante, es que prácticamente todos los mensajes con los que te cruzas no venden nada.

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