He impartido cientos de formaciones, no sé si más de mil. Solo he tenido dos malas experiencias:
La primera fue con Cepsa.
Ya estaba pasado de todo, no necesitaba el dinero y no me cortaba. Si además de mal vendedor eras un huevón buscando proteger su puesto de trabajo no iba a aguantar tus tonterías.
Una alumna me acusó de haber dicho que «las mujeres que no la chupaban no podían ascender.»
Afortunadamente la formación era online y estaba grabada, además de que había otros veinte alumnos.
Pensé en demandar pero mi tiempo vale más que eso y no quería incomodar a la empresa intermediaria que había organizado la formación y que me caían bien, así que decidí dejar aquello.
Si te digo la verdad hoy me arrepiento y si volviera a ocurrir algo parecido sí demandaría.
La segunda fue con una ETT italiana. Tras la primera de cuatro o cinco formaciones me dijeron que varios alumnos habían dicho de que aquello no valía para su caso.
Aunque la decisión me parece ilógica (para qué contratas a alguien de fuera, y particularmente a mí, si no es justo para eso), respeto enormemente las formas, que incluyen el pago por las formaciones que no di.
A estas alturas ya he hablado de prácticamente todos mis trapos sucios por aquí, incluso es probable que hayas escuchado estas historias antes.
Poco morbo me queda por contar, pero si queda algo lo contaré con la misma transparencia con la que he contado cualquier otra cosa.
Por eso, porque voy desnudo, no tengo ningún miedo en bajar al barro con los haters, porque sé que no existe absolutamente nada que me puedan sacar y no haya sido dicho antes por mí.
Hace un tiempo me entrevistaron los chicos de Tengo un Plan.
La entrevista tiene 153 comentarios, algunos buenos, otros no tanto. En este vídeo contesto a todos:
Contestado a haters.
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