¿Cuánto pagarías por una máquina del tiempo?
Piensa.
¿Cuánto por pasar más tiempo con tus padres cuando eran más jovenes? ¿Con tus abuelos?
¿Con tus amigos, con la bici en verano?
¿Cuánto por revivir aquella noche de pasión?
¿Por tomar decisiones con la experiencia que tienes ahora?
¿Por volver a bañar a tus hijos?
Yo te pregunto, ¿cuánto pagarías por una máquina del tiempo?
¿Todo el dinero del mundo? Aunque solo fuera por volver y tomar la decisión acertada que lo cambia todo.
Cada vez que pagas de más por no buscar la mejor oferta. Cuando comes en el primer sitio que encuentras. Y con lo descansado que llegas por volar en primera. Si en lugar del bus pillas el taxi, o parking en lugar de dar vueltas.
Cada una de esas veces, estás comprando una pequeña máquina del tiempo.
Cuando estás dispuesto a meter la pata con tal de no pensártelo más. Cuando en lugar de estudiar días, meses o años, cuál es la decisión correcta, pruebas mucho y te equivocas rápido.
Cuando delegas y aceptas una bajada de calidad. Cuando no supervisas cada detalle. Y si cobras por adelantado, porque ya no tienes que perseguir morosos
En todas esas ocasiones, estás comprando tiempo.
Cuando pasas de subvenciones. Cuando en lugar de innovar, copias lo que funciona. ¿Y sabes cuándo más?
Cuando pagas por lo que te cuenta alguien que ya lo ha hecho.
Cada día un email con un consejo de ventas. Día que estás fuera, consejo que te pierdes para siempre.
Apúntate ya mismo aquí abajo: