Siempre he pensado que vaya suerte y casualidad que los reyes católicos concluyerán la reconquista y descubrieran América en el mismo año.
Luego he leído de la vida de Isabel la Católica y me he dado cuenta de que he sido víctima del mismo pensamiento subnormalizante que lleva a muchos a creer que ganar dinero es cuestión de suerte.
A estas alturas estoy convencido de que el motivo por el que existe la frase «Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando» es porque Isabel tenía los huevos tan grandes que algo tuvieron que inventar para que Fernando no se sientiera un eunuco.
Entonces.
No te voy a pedir que conquistes un país ni que descubras un continente.
Con que pienses en tres cosas cosas que te acojonen y las hagas antes de que acabe la semana me doy por satisfecho.
Y que sí, que ahora estás muy a tope y muy bien y te vas a comer el mundo y blablabla. Pero ambos sabemos que es caca.
Y que tu cerebro te va a escupir otro millón de excusas y que se las vas a comprar todas. Eso ya lo sabemos, no nos escandalicemos a estas alturas que ya nos conocemos.
Entonces 2.
Lo que vas a hacer en ese momento es decirte: noseasflojo, noseasblando, noseasdébil, y vas a pensar en tu guia a partir de ahora, Isabel la Católica.
Y lo vas a hacer y te vas a callar.
Y luego me lo vas a contar.
Y si no me lo cuentas sabré que eres un flojo, un blando y un débil. Y entonces, ¿sabes lo que pasará entonces?
Entonces 3.
Lo que pasará entonces es que las cosas seguirán igual. Una semana más.
Y un mes, y un año y diez y el día que te jubiles.
Tus cosas, no las mías. Yo ni siquiera esperaré a que acabe la semana.
- Cada día envío una lección de ventas.
- Día que estás fuera, lección que te pierdes.
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