Los pobres llorarán y sus lágrimas nos harán ricos

Durante la uni pasé un año en Copenhague. Al acabar algunos españoles se quedaron allí a trabajar.

Era 2007, en España atábamos a los perros con longanizas y en los países nórdicos la vida es austera de pelotas. Ya sé que te habían contado otra cosa, pero te digo lo que es.

Si me vas a escribir para decirme que has vivido por allí y la vida te pareció la hostia simplemente lamento tu vida aquí.

A lo que vamos.

A uno le pregunté que por qué. En España podía tener coche, casa más grande y mayor capacidad de ahorro (2007). Cosas que allí son lujos.

Sí, pero aquí tu vecino es igual.

What? No le entendía, te juro que no entendía.

Aquí no tendrás coche, pero tu vecino tampoco y su casa será parecida.

Un estudio científico lo acaba de confirmar:

La gente es gilipollas y es imposible no triunfar en la vida.

Desde hace años se ha creído que existe una relación entre dolor físico e ingresos. Que cuanto más ganas, mejor te sientes.

Resulta que no, la verdad es más dura:

«Si vives en un país pobre y estás rodeado de gente más pobre estarás mejor que alguien que viva en un país rico y esté rodeado de gente más rica.»

(Having Less Than Others is Physically Painful: Income Rank and Pain Around the World, Lucía Macchia)

Verás…

Tengo un vecino kuwaití. Mohammed, gran tipo. Su casa es el triple que la mía.

Me resultaría extremadamente fácil pensar que se la han regalado, que a saber qué negocios tiene o preguntarme quién será su padre.

Pero en lugar de decir gilipolleces, lo gozo.

Es amor preventivo.

Me encanta saber que existe esa cantidad de dinero, que se puede conseguir y que tengo un ejemplo a unos metros.

Y cuanto más sufran los demás por la riqueza de sus vecinos, más fácil relacionarse con ellos, aprender de ellos y conseguir lo mismo.

Celebrar la abundancia de otros es altamente lucrativo. Como consejo.

Me excita. Verla, tenerla y compartirla. Porque sin compartirla, nada tiene sentido.

Por eso, cada día envío un email con una lección de ventas.

Únicamente recibes los emails desde el día que te apuntas. Los anteriores te los pierdes para siempre.