Un suscriptor me pregunta esto (resumo):
Hola Luis.
Me puedes ayudar a tomar la decisión de contratar tu mentoria?
Necesito crear una web pero no tengo idea de cómo hacerla. Lo único que sé es que la quiero simple y directa, estilo la tuya.
Necesito crear un argumentario para sacar visitas por teléfono, el mío está obsoleto.
Para el cierre de ventas tengo claro que tu mentoría me va a ayudar pero el problema es que consigo pocas visitas.
150€ al mes es una inversión que quiero rentabilizar, por eso te envío éste correo.
Saludos
XXX
¿Sabes eso que digo de que no contesto dudas? Pues en este caso contesté:
Cada día te envío 300–400 palabras y, además, existe una página de unas 2000 palabras en las que aún explico más. Si con eso sigues teniendo dudas, mi consejo es que no te apuntes.
Y tengo algo más que decir.
Si alguien no ve un consejo de ventas en este email, mi consejo es que se retire. De las ventas, digo. Todavía puede ser funcionario.
Es más, si no ves consejo aquí, acude a una ventanilla de metacrilato cualquiera, cuéntalo y te expedirán un certificado que te convierte en funcionario de espíritu.
Y si piensas que no intentar convencer es la lección, que se trata de una «técnica de marketing» o algo así, dilo también porque entonces pasarán a darte una paga sin trabajar.
En el newsletter hablo de lead magnets.
Un lead magnet no es más que un incentivo para que tu cliente potencial mueva el ojete.
O mejor, para que no lo mueva.
Al menos el 99% de los lead magents que veo por ahí.
Bien hecho –y todo el mundo debería contar con un lead magnet bien hecho, todo-el-mundo– se convierte en el lubricante más barato y efectivo del proceso de venta.
Algo que aumenta la captación, acelera el proceso y multiplica los cierres.
Aprende a hacerlo apuntándote aquí: