Este post contiene una falta de ortografía. Si la encuentras…

…estás perdiendo el tiempo.

Los errores son dinero.

Atiende.

Los errores son dinero.

Prácticamente divisa. Más divisa que muchas divisas. Desde luego más divisia que la moneda de cualquier país socialista.

Que venga alguno de esos que llora cada vez que me río del socialismo y defienda lo contrario.

Lo de que el error es dinero es lo que le respondo a los que me escribe avisando de faltas de ortografía. No sé si alguno me entiende.

  • Error significa experiencia. Alguien ha hecho algo que otros se han quedado pensando.
  • Error significa eficiencia. Alguien ha hecho algo más rápido de lo que lo hubiera hecho la mayoría.
  • Error significa atención. Alguien va a llamar la atención sobre algo que, de otra forma, pasaría desapercibido.
  • Error significa aprendizaje. Alguien, ahora, sabe hacer algo que otro no ha aprendido jamás.
  • Error significa conocimiento intercambiable por más conocimiento, por dinero o por más eficiencia.

Permíteme que insista.:

Error es un dinero más intercambiable que la mayoría de divisas del mundo. Y sobre todo…

Error significa valentía. Alguien ha puesto el culo donde otros solo ponen la boca. Y eso, por peor lugar en el que te deje el error, es imposible no respetarlo.

Acumula suficiente y la gente hará cola para pagar por ello.

En el newsletter hablo de un ámbito que me ha dado muchos disgustos y muchas alegrías.

Un área en la que he cometido inumerables errores y he vivido grandes tardes de gloria.

En el newsletter hablo de matraca.

Explicaré, con todo lujo de detalles, cómo te tienes que comportarte para cautivar a las personas con las que te cruces, y te prometo dos cosas:

  • Nunca antes has escuchado una explicación tan clara y lógica de lo que mueve nuestras ganas de estar junto a alguien.
  • Dominarlo requiere entrenamiento, pero obtendrás resultados desde el día uno. Allí donde lo apliques.

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