El tipo que llevaba los cafés a los actores se me acercó un día y me dijo, «¿Quieres que te represente?»
Y le dije, «Sí, seguro…»
Después de grabar otra peli volví a verle, y me dijo: «Vete a Londres que un director quiere verte. Quiere hacer una película que se llama Los reyes del mambo.»
Le dije que no puedo, no hablo inglés. Él me dijio que ya le había dicho al tipo que sí hablo inglés.
Aprendí tres líneas:
«Yes», «Of course» y «I can do that».
Antonio Banderas.
No traduciré esas palabras. Sería una putada para quien no las conozca.
Tres frases que son suficiente para llegar más lejos en un año de lo que la mayoría de las personas llegarán en toda su vida.
El mensaje. El mensaje importa. El mensaje lo es todo. El que dices y el que llevas dentro de tu cabeza.
- La diferencia entre llevarse el ascenso y convertirse en un trol de twitter
- Entre cerrar la venta y decir que te tocan malos leads
- Entre no tener que controlar cuánto tienes en la cuenta y decir que el capitalismo no funciona
- Entre que una empresa crezca y convencerse de que nada como ser funcionario
- Entre follar y creer para ligar hay que ser guapo
- Entre que se acuerden de ti y pensar que te tienen manía
- En ser el protagonista o el espectador
Te lo diré de otra forma:
La vida es infinitamente más divertida –y satisfactoria– cuando tienes la frase perfecta para cada ocasión.
Y eso es justo lo que enseño en el newsletter. Más información ahí abajo.