No entiendo cómo no me había dado cuenta antes

Le contaba a una amiga que me flipa lo poco que le gusta a la gente el dinero.

La de cosas que la gente se dice para quitarle importancia e, incluso, que hay personas que me compran un curso y lo dejan a mitad o ni siquiera lo empiezan.

Obvio. (repítase con acento argentino)

Obvio mis cojones. Y menos aún que sean los que más ganan los que más cursos compran, los que más los estudian y los que más partido le sacan.

Obvio.

¡Obvio, Luis, obvio!

¡Obvio que los que más ganan son los que más estudian!

A veces, todo lo que necesitas para entender algo es oírlo de la boca de otra persona.

Pero seguía sin verle la lógica a quienes dejan los cursos a medias.

Si nunca has conocido el dinero no sabes lo que te pierdes. Puedes intentar imaginar, pero si no lo has tocado… realmente es imposible entender la libertad que te da.

Es cierto, coño.

Si llevas toda yendo a donde te dicen, a la hora que te dicen, para hacer lo que te dicen, acabas creyendo cosas tan extrañas como que…

  • «Es lo que hay»
  • Le pasa a todo el mundo
  • Qué otra cosa se puede hacer

Y entonces ves a quienes no viven así como bichos raros. Gente con suerte, muy listos, o con cuatro penes. En lugar de ver que lo que han hecho diferente es totalmente replicable.

No pretendo cambiarte si vives ahí, en la inercia, pero si estás en la frontera entre decidir y que decidan por ti… si empiezas a creer que la vida no tiene por qué depender de empleados, de jefes o de clientes… aun teniendo empleados, jefes o clientes…

Y una de las últimas excusas de mierda que te estás poniendo es: «Si es tan fácil, ¿por qué no lo hace todo el mundo?»

Ya lo sabes.

Porque se están preguntando que si es tan bueno por qué no lo hace todo el mundo.

¿Quieres que te digan la verdad o que te sigan mintiendo bonito? Apúntate y te lo suelto sin anestesia.