Imagina que hubieras nacido sin nariz y con un ojo más alto que otro, con solo tres dientes y que no tuvieras suficiente hueso ni encía para que te pusieran implantes ni dentadura. Y con una berruga peluda entre las cejas.
¿Crees que tu vida hubiera sido diferente? El colegio, encontrar pareja, buscar trabajo, las relaciones sociales…
Supongo que lo sabes, pero existe gente así. Incluso peor.
Ahora imagina que después de ser así durante toda la vida, esta mañana, cuando te has mirado al espejo, te hubieras encontrado con lo que en realidad eres.
…
Vaya subidón, ¿no? Creo que tiene que ser lo más parecido a tener superpoderes. Si me pasara a mí me atrevería con cualquier cosa, te lo aseguro.
Ya eres así, joder, y pese a eso, pasamos la vida limitándonos, autoimponiéndonos miedos ficticios.
Te voy a decir como acabar de una vez y para siempre con toda esa mierda que crea nuestro putrefacto cerebro.
Se trata del mejor entrenamiento en ventas que existe. Válido para ti y para tu equipo. Algo que te hará sentirte con la fuerza de He-man para el resto de tu vida.
Busca el número de teléfono de 10 clientes potenciales.
Llámales y ofréceles lo que haces, pero añade una pequeña dificultad a tu discurso.
Estás obligado a tartamudear y además no eres capaz de pronunciar la erre. Para conseguir mayor realismo, métete algo en la boca. Algo grande.
Ahora llama y cuenta lo que haces mientras la baba se te escurre por la barbilla y gotea en tu escritorio conforme hablas.
10 llamadas. Eso es todo lo que te pido, no es tanto.
De hecho, es bastante poco teniendo en cuenta la seguridad que te dará para el resto de tu vida.
Este es un ejercicio real que algunas empresas hacen a sus vendedores. De hecho, el otro día conocí a alguien que hace algo parecido con su equipo.
Es Antonio Sánchez Martí, asesino de vendedores arrepentido y reconvertido con el que he tenido una de las charlas sobre ventas más agradables que recuerdo.
Aquí:
En el newsletter envío un consejo de ventas, un consejo de ventas por semana que, de no estar apuntado, te pierdes para siempre. ¿Por qué? Porque no lo publico por aquí.
¿Qué puedes hacer? Apúntate aquí abajo, deja las excusas, que estás perdiendo pasta.